jueves, 10 de julio de 2014

Ríos limpios, ríos de vida

Una de las experiencias más agradables que nos ofrece esta época es un baño en las aguas frescas y limpias de un río.  Son muchos los elementos positivos que encontramos en esta actividad: deporte, higiene, belleza... vida al fin y al cabo. 

Pero no es fácil para los urbanitas encontrar un río limpio en el entorno de las ciudades; todo lo contrario, pues suelen ser lugares donde se vierten infinidad de productos más o menos contaminantes. Las aguas no suelen ser claras, los peces no abundan, el fango aparece traicionero por doquier. Apenas algún barbo y los consabidos patos se aventuran a vivir en sus aguas, así como otras especies que -si no tienen más remedio- han de permanecer en un ambiente tan hostil.

Habrá que viajar, a veces durante demasiado tiempo, para encontrar algún río limpio. Las aguas cristalinas son un raro tesoro que no se aprecia lo suficiente.
Los que viajamos con asiduidad a la sierra, tenemos la suerte de encontrar algunos ríos verdaderamente limpios, algunas pozas o lagos de aguas transparentes poblados por pececitos y diversas especies adaptadas a las especiales condiciones climáticas de las sierras. Me refiero a ríos como el Genal, que nace de las entrañas de la tierra en Igualeja, y corre muchos kilómetros por un precioso valle poblado por castaños, alcornoques y multitud de especies de gran belleza y valor.

Vayan a continuación algunas imágenes de muestra de mi última incursión a la serranía, con una visita al precioso lago de la Cueva del Gato (Benaoján) y otra al río Genal (Venta de San Juan, cerca de Algatocín).
Aguas muy refrescantes, puras, cristalinas, limpias. Una buena forma de contrarrestar los rigores veraniegos.












1 comentario:

  1. Comparto contigo que cada vez es más dificil encontrar esas aguas puras y cristalinas, aunque algún lugar como estos que nos muestras en tu buen reportaje queda. Me encanta las tonalidades conseguidas en la primera toma. Saludos.

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